CONCENTRACIÓN EN EL PUERTO DE LA CRUZ A FAVOR DE PIEDAD
PLAZA DE EUROPA 2 DE JUNIO
DE 2007
La reunión de personas (concentración) del 2 de
junio, convocada por la PLATAFORMA AYUDA A PIEDAD en la plaza de Europa
de Puerto de la Cruz, tuvo una respuesta muy positiva y entrañable.
Varios voluntarios, distribuyeron las papeletas con
la información por cada puerta de vivienda, local y asociaciones del Puerto de
la Cruz, Orotava, La Matanza…
El sábado 2 de junio amaneció soleado y con cielo despejado. Antes de la hora señalada, ya había personas en la plaza donde está ubicado el Ayuntamiento de Puerto de la Cruz, en un marco impresionante donde, por un lado, está ese mar del norte, pegadito a nosotros y, por el otro, la antigua calle Quintana con sus viejos adoquines. Es un espacio abierto que se presta a que las voces, los deseos y el clamor popular vuelen sin obstáculos, hasta llegar a su objetivo.
El equipo técnico estaba situado bajo los
soportales del Consistorio, frente a la gente volcada, con saludos de abrazos y
besos, hablando entre sí con gestos de preocupación y de pena, enseñando en
sus expresiones el dolor que llevan dentro.
Poco a poco, comenzó a llenarse la plaza, la
parte más cercana a la entrada del Ayuntamiento. Familias enteras, personas,
grupos de amigos, niños, muchos niños, personas mayores, incluso impedidas por
una salud resentida.
También vino Adai, un amigo de PIEDAD, lo
trajeron sus padres. Adai es un precioso niño con un grave problema de salud (leucodistrofia),
que tiene unos padres que han luchado mucho a contra corriente por sacarlo
adelante, casi sin ayuda, por el poco conocimiento médico que existe aún sobre
esta “rara” enfermedad. Sí, allí estaba Adai con Piedad y Piedad con Adai.
Se respiraba un ambiente de profunda
solidaridad.
Habíamos llevado una cesta enorme llena del típico
lazo de unión, propio de distintas iniciativas y ONG, pero en este caso, para
Piedad. Es un lazo de colores, como si de un arco iris se tratara, con un broche
que sostiene un símbolo de la infancia.
Los miembros de la Plataforma llevaron a
cuantas personas pudieron y
trabajaron con todo su empeño para la difusión del acto. También llevamos pequeñas pancartas con forma de corazón de cartulina roja,
globos, bombones, caramelos…y unas 300 fotocopias de toda la información de
PRODENI, tanto la de la creación de la plataforma como la del último escrito
remitido a los medios de comunicación. Todo se repartió.
Allí estaban presentes además distintas
autoridades como el alcalde de Puerto de la Cruz, Don Marcos Brito y concejales
de su Corporación, concejales también de la Orotava, como Don Francisco
Linares y otros. MI TIERRA TELEVISIÓN filmó todo el acto cívico y otros
profesionales, aficionados y amigos dejaron testimonio fotográfico de ese
momento entrañable.
Nuestros
agradecimiento a todos ellos, al igual que al TÉCNICO DE SONIDO, que aportó
todos los medios para conseguir que nuestra voz, técnicamente, también
llegara. Una música de fondo con unas canciones que trasmitían un mensaje
tierno muy propio que logró envolver aquella
atmósfera en un halo especial donde parecía que el tiempo se detenía en un
abrazo profundo de una cadena humana.
Podíamos ser en total 300 personas o más…
En momentos determinados podía ser mayor el número, pero es indudable que éramos
muchos más, las no presentes, cientos, miles, latentes en la distancia,
arropados por las 8.000 firmas de apoyo a Piedad que tenemos con nosotros.
Aproximadamente, alrededor de las 13:00 horas,
con una plaza abarrotada de personas, volcadas sentimentalmente y manifestando
su impotencia ante los hechos que envuelven el CASO PIEDAD, de una forma casi
improvisada, comenzaron las intervenciones envolviéndonos a todos la emoción.
Comenzó a hablar el escritor, poeta y ATS,
Celestino González Herreros. Tragando nudos leyó un escrito repleto de
sentimientos, planteamientos y razones, un llamamiento al ser humano. De la
misma forma se expresó la escritora, poeta y rapsoda Elsie Ribal, haciendo
referencia, en todo momento, al respeto a la infancia, a su vulnerabilidad y a
sus derechos como personas.
Entre ambos la intervención de Lucia de 9 años,
la pequeña hermana de Piedad. Su intervención, limpia, ingenua y a la vez
firme, desgarró y estremeció al público leyendo “una nana a mi niño”
escrita por su madre hace muchos años y que trasmitía de forma tangible lo que
es el amor y la protección.
Una de las abuelas de Piedad, Francisca, en
todo momento, se mantuvo en pie con los participantes, digna, orgullosa y con el
rostro marcado por la tristeza.
La tía Paqui, profesora de secundaria,
continuó la intervención leyendo, casi sin poder, su primera carta a Piedad,
derrochando sentimiento y haciendo brotar lágrimas.
Los
rostros de los allí presentes mostraban la imagen viva del dolor compartido
manifestándolo además, en estallidos de aplausos que volaban al viento.
Los niños, sentados delante en el suelo, en
pequeños grupos, portando corazones y globos, recogían en sus pequeñas
mentes, el mensaje de amor que se respiraba. Lo reflejaban en sus rostros.
Siguió Marisela Lapido Pazos, maestra de
primaria, tremendamente concienciada con el mundo de la infancia. Con sus
palabras contundentes y claras supo hacer llegar, de una manera insuperable, el
llamamiento al compromiso de una sociedad ante hechos tan dolorosos e injustos
como éste.
Después intervino la mamá adoptiva de
Piedad, Soledad Perera que se ciñó a enviar a la pequeña Piedad, un mensaje
de amor donde destacaba que el más noble de los sentimientos no puede verse
obstaculizado jamás por las cadenas impuestas. Trasmitió a la pequeña que no
está sola, que no la hemos abandonado, que somos muchos los que estamos con
ella…y que la queremos, que sigue siendo junto a Lucia, nuestra luna
alcanzada.
Concluyó el acto con la participación de
Tamara Mesa García, una joven estudiante de canto, que elevó con su preciosa
voz la canción de Cristian Castro “Después de ti”, aportando junto a
Javier Quintero, compositor, profesor de música y
piano, además de gran amigo, su
grano de oro al acto solidario de AYUDA A PIEDAD.
El acto cívico concluyó con una lluvia de lágrimas
y aplausos.
¿Qué se puede destacar? Por una lado, una
solidaridad inmensa, ese apoyo, colaboración, gran asistencia de niños y
mayores, incluso de personas impedidas, el alma del sentimiento compartido… Y
sobre todo, la intervención tierna, valiente y entrañable de una niña de ojos
tristes, Lucía, la pequeña hermana de Piedad.