PRODENI

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Desarticulada una trama que grababa abusos a niños de Ucrania, Rumanía y Alemania

  • En total hay 28 detenidos y diez imputados

  • Cuatro de los detenidos llegaron también a abusar de los menores

  • La trama vendía el material pornográfico a 94 países

RTVE. es / AGENCIAS - MADRID 08.12.2012 - 09:10h

La Policía Nacional ha detenido a 28 personas e imputado a otras diez en el marco de una importante operación internacional contra la industria de pornografía infantil desarrollada en España y cuyo entramado empresarial estaba ubicado en Toronto (Canadá).

La Dirección General de la Policía ha informado en rueda de prensa de que el entramado estaba dedicado a la venta de vídeos con imágenes de abusos sobre menores, todos ellos varones, y para crear los vídeos utilizaban a niños de Ucrania, Rumanía y Alemania.

El inspector jefe de la Policía Luis García Pascual y el oficial Eduardo Casas han explicado que en total han sido 38 personas las detenidas o imputadas: En Alicante (4), Barcelona (8), Cádiz (1), Castellón (2), Ciudad Real (1), Huelva (1), Las Palmas (3), Madrid (8), Málaga (1), Navarra (1), Pontevedra (1), Sevilla (2), Tarragona (2), y Zaragoza (3).

Cuatro de los arrestados están además imputados por abusar sexualmente de menores a los que también grababan en esas circunstancias y se está investigando a una quinta persona.

Además, se han practicado 31 registros en los que se han incautado 20 ordenadores, 81 discos duros, 1.881 soportes ópticos, 27 memorias USB, 7 tarjetas SD, 1 módem, 6 teléfonos móviles, 6 cámaras de fotos y 2 cámaras de vídeo.

Esta trama internacional llegó a facturar 1,6 millones de dólares anuales vendiendo los DVD con las imágenes de los abusos a menores a través de Internet a compradores de 94 países, entre los que se encuentra España.

Durante el pasado año (2010/2011) se llegaron a descargar 215 compras y llegaron a gastarse miles de euros. Los investigadores rastrearon estas compras y localizaron los domicilios desde los que se había efectuado esa compra.

El perfil de los detenidos, variado

El perfil de los detenidos es variado aunque se estima que con cierta capacidad economía, y son profesionales de todos los ámbitos profesionales y de todas las edades.

Así, dentro de los 38 detenidos se encuentra un catequista laico, un organizador de campamentos relacionado con la iglesia, un responsable de un club ciclista, un profesor de religión, así como dos turistas sexuales.

Además, algunos de ellos, como es el caso de detenidos en Ciudad  Real, Alicante o Las Palmas, tenían antecedentes por abusos a menores o por pornografía infantil.

La operación, que sigue abierta en gran parte del resto de países,  "en su mayoría occidentales", demuestra que "la compra de pornografía infantil es un paso más en el abuso a menores", ha informado el oficial de policía Luis García Pascual, quien ha destacado que esta operación muestra la presencia del crimen organizado.

"Aunque el tipo es simplemente la tenencia de pornografía infantil, nos estamos dando cuenta de que la persona que está dispuesta a pagar imágenes de abusos a menores ha dado un paso más", ha añadido el inspector jefe Eduardo Casas Ferrer, quien destaca que "los delincuentes sexuales cambian constantemente su forma de actuar". 

Operación espada 

El operativo comenzó el pasado mes de abril los investigadores españoles recibieron una comunicación de la Interpol que remitía  información de la policía de Toronto, donde se daba a conocer que desde 2004 existía un entramado empresarial en la ciudad canadiense  dedicado a la venta de DVD con imágenes de abusos a menores todos  ellos varones de entre 11 y 16 años.

Para ello la empresa se valía de tres páginas web diferentes para publicitarias y efectuar las ventas, "disfradas" bajo apariencia de normalidad al no haber imágenes de penetraciones a menores, sino  imágenes de niños desnudos en diferentes posturas o jugando entre ellos.

Los videos se realizaban con niños que alquilaban de Ucrania, Rumanía y Alemania que daban servicio 94 países, entre los que se encuentra a España. "La mayoría de los niños eran forzados y  sometidos a serios abusos sexuales, antes y después de las grabaciones", señala el inspector jefe Eduardo Casas Ferrer, quien ha señalado que la mayoría han sido identificados y rescatados en sus respectivos países.

 

COMENTARIO DE PRODENI

Importa mucho destacar que en el perfil de consumidor de pornografía infantil o, en su caso, tambien del que graba y abusa, hay de todo, como dice la policía, y en ese hay de todo no se salva ningún estamento social, pues ahí tenemos el de un profesor de religión, de un organizador de campamentos relacionado con la Iglesia, de un responsable de un club ciclista... lo que prueba que lejos de remitir, esta lacra sigue vigente y en aparente aumento dado el alto nivel de demanda y de negocio que genera, a pesar de los sucesivos brillantes éxitos policiales que, sin embargo, no acaban nunca con la plaga. Se diría que el mercado de pornografía infantil (abuso de menores, producción de vídeos, distribución y negocio) es tan próspero que invita a pederastas y abusadores nacionales a elaborar sus propios productos (al acecho de la víctima o víctimas más propicias) lo que incrementa el riesgo que corren niños y niñas, incluso en lugares donde las familias creen que están más seguros. Y no solo próspero, porque el delito que cometen sale bastante bien parado en el Código Penal con castigos de risa comparados por ejemplo con el tráfico de drogas.

Por otro lado, el poder y conocimientos tecnológicos de las bandas organizadas facilita que a cada empellón policial vayan creando nuevos mecanismos de uso más seguro en Internet para seguir con lo mismo, ganando tiempo y dinero mientras la investigación policial consigue o no consigue detectarles.

También sucede que no todos los países están por la labor de acabar con la lacra lo que permite a las mafias del sexo organizar mejor su negocio, alcanzar mayor eficacia eludiendo la persecución policial en la Red y acceder a niños y niñas sin mayores problemas, aunque, como queda dicho, no hay lugar en el planeta donde pederastas y abusadores a nivel particular dejen de buscar por su cuenta la ocasión de satisfacer sus impulsos libidinosos y de grabar y difundir o vender vídeos a través de Internet.

La cuestión se presenta peliaguda, aunque debamos aplaudir y aplaudimos cada éxito policial, porque no cesa la demanda ni la permisividad internacional en ciertas lalitudes, y si comparamos las penas que castigan otros crímenes como los que producen contra la libertad sexual o el tráfico de drogas, la laxitud de las penas por los delitos que se derivan de la explotación sexual a través de la pornografía infantil son de risa, y los delincuentes bien lo saben.

 Además, no lo olvidemos, tampoco hay una expresa voluntad de la ONU por colocarse frente a frente ante el problema, por ejemplo, declarando Crimen contra la Humanidad la explotación sexual infantil, que incluye, evidentemente, la produccción, comercialización, distribución, uso de pornografia. Y la consiguiente elevación de las penas, prestando debida atención a la responsabilidad de los simples consumidores, en cuanto que, como tales, son el mayor reclamo e incentivo a la producción de vídeos y DVD, y a que se sigan cometiendo execrables crímenes contra niños y niñas. Es decir, si la ONU declarase Crimen contra la Humanidad la explotación sexual infantil, sin duda provocaría que se adoptaran iniciativas de corte internacional para combatirlo, estrechando el cerco sobre las mafias y acabando con los paraísos sexuales, donde, como sabemos, el turismo ejerce una gran influencia. No hacerlo así y con penas tan laxas en el Código Penal, nunca se acabará con la plaga aunque periodicamente tengamos que felicitar a las policías por sus brillantes intervenciónes.

Desde otra perspectiva ¿qué podemos hacer para prevenir a nuestra prole de tanto mal como les puede caer encima?. Téngase en cuenta que la crisis económica es un excelente caldo de cultivo para que en el seno social prosperen y se desarrollen amenazas y riesgos al sector más vulnerable: niños y adolescentes, puesto que la pobreza y sus secuelas ya afecta a una cuarta parte de los menores, y dentro de sus secuelas no cabe duda que los malos tratos, abusos y riesgos de caer en manos de desaprensivos y abusadores es cada vez mayor. Si esto obviamente es así ¿a qué esperan las administraciones (municipal, autómica y estatal) para implicarse en la defensa y protección de infantes y familias, extremando la atención de unos recursos, que, contradictoriamente, se están desmantelando? Y, por supuesto, está la necesaria e imprescindible información, en labor preventiva en escuelas e institutos, por medios adecuados a la edad y comprensión de los alumnos, así como la utilización de los medios públicos de difusión.

Un poco de Historia

La acción de Prodeni en Junio de mil novecientos noventa y siete supuso un antes y un después en la posición de España respecto a la lucha contra la pornografía infantil. (Una asociación de defensa del menor denuncia el trafico de la pornografía infantil en la red, diario el Mundo, 23-06-1997)Y no solo de España, sino de Europa, que asumió más tarde diversas iniciativas tendentes a mejorar las legislaciones locales y la coordinación policial, lo que trajo como efecto también una mayor interacción policial con otros continentes. El descubrimiento del espantoso crimen contra dos niñas en Bélgica a manos del pederasta Marc Deutroux, en 1999 y la implicación judicial y policial que se conoció después, intensificó la labor del Consejo de Europa  y de los ministros de interior y justicia de la Unión.

El antes de aquella fecha nos sitúa en un escenario en el que la pornografía infantil apenas merecía penalmente importancia. No era delito su posesión, ni tampoco su difusión e intercambio entre adultos; solo cabía una pequeña pena si se exhibía ante menores, pues la exhibición ante adultos estaba permitida. En los quioscos de prensa, entre las publicaciones de pornografía de adultos, había revistas pornográficas protagonizadas por menores, si acaso un poco más discretas a ojos vista del público, pero fáciles de adquirir por cualquiera. Antes de 1997, nuestros legisladores se negaron a penalizar la posesión de pornografía infantil y costó más de un debate llegar a la conclusión de que las cosas se quedaran como estaban (recordamos que jueces progresistas llegaron a hacer público un escrito diciendo que poseer pornografía infantil no debía penalizarse porque ello conculcaba la libertad individual al uso particular de información). Pero a la vez, en Internet, se estaba generando un enorme e intensísimo tráfico y ruido, con incesante profusión de imágenes y vídeos de pornografía infantil, de imágenes horribles y espeluznantes, en especial las que aparecían bebés, cuyo malvado contenido rebosaba en la Red, siendo además de muy fácil detección y absolutamente legal. Constatar aquello nos produjo una fuerte impresión. Así que, de una parte instituciones políticas, judiciales y policiales sesteaban plácidamente y no veían ningún problema. Y por otro lado, se estaban manifestando crímenes atroces contra niños y niñas difundidos en cantidades industriales a través de Internet.

La acción de Prodeni consistió en dar un golpe de efecto por medio de una rueda de prensa en junio de 1997, al cubrir la mesa ante los periodistas de imágenes impactantes de desmanes sexuales sobre niños y niñas que acabábamos de tomar de Internet, con el objeto de que dieran traslado e impactaran a la ciudadanía de algo tan horrible y criminal que se estaba permitiendo a cuenta del drama y  tortura de miles de niños y niñas. Había que dar un golpe sobre la mesa y se dio. Aquello tuvo amplísima difusión en la generalidad de cadenas de tv, radio, medios escritos... Se generaron debates y creamos inquietud en la clase política. Elevamos denuncia y pedimos actuaciones de las autoridades (Gobierno, Defensor del Pueblo, Tribunal Superior de Justicia) que, finalmente no llegó a nada porque lo que denunciábamos era legal y no se asumían competencias ni responsabilidades. Por tal motivo, un año más tarde, también en el mes de junio, lo volvimos a denunciar poniendo en la picota la desidia de las autoridades porque habíamos detectado un elevado incremento del trasiego en Internet y aquí nadie movía un solo dedo. A partir de este segundo acto, el Gobierno comenzó a poner un poco orden en el asunto, y también Europa, a cuyo seno llegaron nítidas las denuncias de Prodeni.

Más adelante, otra intervención de Prodeni, esta vez ante el Defensor del Pueblo, motivó un brillante estudio de esa institución con recomendaciones al Gobierno que en parte asumió (ver en la web de Prodeni "contra la pornografía infantil").

Hoy, el reproche social contra pederastas y tráfico de pornografía infantil es más que considerable, lo que pasa es que nos vamos acostumbrando a noticias de brillantes actuaciones policiales con desarticulación de grupos y detención de individuos tan frecuentes y repetidas que el común de los mortales puede creer que lo tenemos controlado o, incluso, que estamos acabando con ello. Nada más lejos de la realidad mientras no declaremos esta lacra Crimen contra la Humanidad y pongamos a la ONU a la cabeza de la lucha contra mafias, cargando sobre la responsabilidad penal de los simples consumidores porque no dejan de ser el reclamo y la justificación de este criminal negocio.

Nota: Lo afirmado sobre la importante acción de Prodeni en 1997 y 1998 puede comprobarse en las hemerotecas de la época.

J.L.Calvo Casal.