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Diario de CÓRDOBA
 

CARTA ILUSTRADA

Niños en el Museo Taurino

 Un grupo de adultos y niños, ante la puerta del Museo Taurino de Córdoba. - Foto:A.J. GONZALEZ

Un grupo de adultos y niños, ante la puerta del Museo Taurino de Córdoba. - Foto:A.J. GONZALEZ

16/07/2014

Mientras la ONU, a través de su Comité de los Derechos del Niño, insta a los estados parte y a las instituciones a adoptar medidas para proteger a los menores de la violenta tradición taurina, llega el Ayuntamiento de Córdoba, uno de los que con más tesón luchan sin complejos en la promoción de la tauromaquia, y hace un llamamiento a los niños para que se acerquen a ella con "arte" a través de visitas y talleres en el Museo Taurino.

Y aquí no pasa nada... O sí : Los padres y madres no podemos permanecer por más tiempo callados ante este abuso de poder por parte de las instituciones, pues todo esto resulta aberrante: Que los poderes públicos y las instituciones de nuestro país se dediquen a seguir fomentando unos "espectáculos" donde animales inocentes son brutalmente torturados porque es tradición, es perverso. Pero que se quiera involucrar a los niños en todo este entramado cruel y despiadado pienso que es un delito mayor, pues, con todas estas actividades dirigidas a acercar los niños a la tauromaquia, lo que están haciendo es mediatizar la inocencia infantil y corromper su natural empatía hacia el sufrimiento animal, además de provocar en muchos de estos niños traumas y daños en su desarrollo mental y emocional.

Sí pasa. Creo que ya ha llegado la hora de preguntarnos qué es lo que verdaderamente queremos para nuestros hijos: ¿Que se eduquen en el respeto y la compasión hacia los demás seres que viven entre nosotros?, ¿o que sean adoctrinados por parte de las instituciones para que piensen que es lícito y decente que sigan perviviendo tradiciones anacrónicas, crueles y despiadadas con los animales como son las corridas de toros y demás festejos taurinos?

No, no hay emoción en ver las salas del Museo Taurino. Allí hay conmoción y destrucción, destrucción patente en el animal y en la conciencia de las personas.

M Luisa Ibáñez Gutiérrez

Granada