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La Voz de Galicia
 

Galicia

La policía desvía los casos de mendicidad infantil de la vía penal a la administrativa

Sentencias a favor de quienes piden con menores han hecho cambiar de estrategia a los agentes.

El uso de bebés para demandar ayudas económicas sigue siendo una práctica habitual en Galicia.

22/11/2003

 

12/11/2003

Una pareja de agentes de la Policía Local de Lugo trata de identificar, pasadas las 16.30 horas, a una ciudadana rumana que pedía limosna frente a las dependencias del Concello.

7/11/2003.

La Praza Maior de la capital lucense vuelve a ser el escenario de esta imagen. Mujeres de los países del Este acostumbran a pedir limosna en esa zona, una de las más transitadas de la ciudad.

18/10/2003.

Dos mujeres, una de ellas portando un bebé en sus brazos, mendigan en la Praza Maior de Lugo. Normalmente, los inmigrantes del Este no suelen quedarse más de unos meses en la misma ciudad.

17/10/2003.

Justo el día anterior de ser tomada la imagen de la izquierda, una de las dos mujeres de la foto, acompañada del mismo bebé, pedía limosna en las terrazas que bordean la Praza Maior.

La utilización de menores para pedir limosna por parte de ciudadanos de los países del Este es una práctica que continúa en Galicia. Casi dos años después de que el Tratado de Schegen, en enero del 2002, abriera las puertas de Europa a las personas nacionalizadas en los estados candidatos a entrar en la UE, las imágenes de mujeres mendigando con bebés en brazos se repiten en las áreas más transitadas de las ciudades y villas de la comunidad.

Usar niños para mendigar es un delito tipificado en el artículo 232 del Código Penal, aprobado en la ley orgánica 19/1995 del 23 de noviembre. Ahí se indica que «los que utilicen o presten a menores de edad o incapaces para la práctica de la mendicidad, incluso si ésta es encubierta, serán castigados con la pena de prisión de seis meses a un año». Pese a ello, los agentes de los distintos cuerpos de seguridad encuentran trabas importantes a la hora de procesar a quienes piden con menores.

Sentencias

Así, sentencias como la emitida el pasado mes de mayo por el Juzgado de lo Penal número 2 de Córdoba, en la que se absolvía a dos rumanas acusadas de usar a menores para la mendicidad al entender que el hecho de que estuvieran acompañadas de sus hijos cuando pedían limosna no era constitutivo de infracción penal, han sentado jurisprudencia y han hecho cambiar la estrategia de actuación de los agentes.

Fuentes de la Consellería de Xustiza, departamento del que depende la Policía Autonómica, cuerpo con una unidad específica para asuntos de menores, explican que los agentes han optado por desviar los casos de la vía penal a la administrativa. Así, cuando detectan personas mendigando con niños, lo que hacen es avisar a los servicios sociales municipales o al departamento correspondiente de la Consellería de Familia para que éstos se hagan cargo del caso.

Pero para erradicar la mendicidad infantil, la colaboración ciudadana es fundamental. La ayuda de los transeúntes sirve para localizar a los pequeños que, acompañados de adultos, deambulan por las calles de las localidades gallegas. Cualquier persona puede denunciar este tipo de casos llamando al Teléfono do Neno, el 112, dependiente de la Consellería de Familia, o avisando a las policías local o autonómica.