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El Periódico de Aragón
 

TRIBUNALES

Prisión por poner a mendigar a su hija de tres años y medio

Una jueza emite una requisitoria para que un padre cumpla ocho meses de cárcel. La Policía halló a la niña, con aspecto sucio y desorientada, pidiendo en Delicias

E. BAYONA 20/05/2013
 

La magistrada del Juzgado de lo Penal número 5 de Zaragoza ha emitido una orden de busca y captura contra Galoi S., un ciudadano rumano de 38 años a quien previamente condenó a ocho meses de prisión por haber puesto a mendigar a su hija cuando esta todavía no había cumplido los cuatro años. La jueza ha emitido la requisitoria después de que la sentencia haya sido firme.

La sentencia declara probado que Galoi envió en febrero del año pasado a su hija a pedir limosna en la calle Santander. La niña, "por expreso mandato de su padre", que la controlaba desde una cafetería cercana, llevaba un "aspecto sucio y descuidado para inspirar mayor compasión a los viandantes". Los policías que se percataron de la presencia de la menor le intervinieron a su padre 300 euros en billetes y otros 58,70 en monedas.

El acusado no compareció en el juicio, ya que ha regresado a Rumanía junto con su esposa, que estaba ingresada en un hospital para dar a luz cuando ocurrieron los hechos, y la niña, que cumplirá cinco años el próximo mes de julio. Sin embargo, la magistrada avala el testimonio del agente del Cuerpo Nacional de Policía que encontró a la menor y que declaró en el juicio. Este contó cómo una empleada de una tienda cercana le explicó que el acusado había llevado a la chica a pedir en esa zona los días anteriores.

PERDIDA La sentencia explica que la niña "no hablaba español" y que "no hacía más que buscar a su padre en las inmediaciones del lugar, corroborando que estaba bajo su vigilancia y obrando por mandato expreso del mismo". Eso dio lugar, añade, a "la penosa situación de suciedad y desamparo en la que fue encontrada la menor".

La resolución explica que el delito de utilización de menores para el ejercicio de la mendicidad castiga con penas de seis meses a un año de cárcel "el quebrantamiento de determinados deberes y derechos en el seno de las relaciones familiares", algo que, en conductas como la de Galoi, supone "una lesión a la dignidad del menor o incapaz que es instrumentalizado para la obtención de dinero".

El acusado, "quizás por desconocer las reales consecuencias que sus actos tienen en este país", reconoció a la Policía que puso a la niña a mendigar, aunque después lo negó.