PRODENI

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PRODENI INSTA A LA JUNTA DE ANDALUCÍA Y AL AYUNTAMIENTO DE SEVILLA A INTERVENIR DE INMEDIATO CON MEDIDAS SOCIO-SANITARIAS A FAVOR DE LOS CIEN NIÑOS Y NIÑAS BAJO CONDICIONES INACEPTABLES EN EL ASENTAMIENTO DE LA TABLADA

 

§        LA ASOCIACIÓN HA INTERPUESTO UNA DENUNCIA ANTE LA FISCALÍA DE SEVILLA Y ESPERA LA TRAMITACIÓN DE LA MISMA POR LA FISCAL JEFE, MARÍA JOSÉ SEGARRA, PIDIENDO SE DEPUREN RESPONSABILIDADES POR LA INOPERANCIA Y ABANDONO INSTITUCIONAL EN TORNO A ESTE CASO.

 

§        Y PIDE AL DEFENSOR DEL PUEBLO ANDALUZ QUE VAYA AL ASENTAMIENTO Y HAGA ALLÍ PÚBLICA DENUNCIA DEL INJUSTO Y BRUTAL ABANDONO DE LAS ADMINISTRACIONES.

 

§        TODO ELLO EN SENDOS ESCRITOS QUE REPRODUCIMOS ÍNTEGROS A CONTINUACIÓN

 

 AL PRESIDENTE DE LA JUNTA

 

Es público y notorio que unas cuarenta familias y unos cien niños y niñas permanecen bajo condiciones inaceptables en la zona conocida como Tablada junto al puente de San Juan de Aznalfarache desde que huyeran a finales de marzo de la barriada de las Tres Mil Viviendas. Y le digo inaceptables porque están bajo un sol implacable apenas defendidos con cuatro palos y telas mal llamados chabolas, en una clara situación de riesgo sanitario mientras esperan un hipotético regreso a sus domicilios de origen o se les busca otra ubicación provisional que reúna unos mínimos de salubridad.

 No sólo son inaceptables las condiciones en las que estas criaturas están junto al puente de San Juan, sino el tratamiento social que el caso ha requerido tanto por parte del Ayuntamiento de Sevilla, como de la Administración que usted preside y, también, como no, de la Administración central.

 Si nos atenemos a hechos, lo único que ha empezado a concretarse desde las Administraciones es la peculiar atención escolar a los menores que llevan desde finales de marzo sin que nadie les lleve a la escuela, cuando a falta de unos días para que finalice el curso se les traslada a un colegio por las tardes (de ahí lo de peculiar) donde son atendidos en sus necesidades básicas. Sólo que, como le digo, esta ayuda se termina dentro de unos días y que, sepamos, no hay prevista una continuidad por otras vías (escuelas de verano...) que ayuden a paliar las terribles y duras condiciones bajo el sol y las estrellas.

 Resulta patético e insultante que mientras estas personas tienen que ir a buscarse el agua por las gasolineras, algunas de las cuales les están impidiendo el acceso, el Ayuntamiento de Sevilla reparte miles de bricks por las calles "para mitigar las altas temperaturas de los turistas y paseantes del centro de la ciudad" (EL País Andalucía 15/06/09) pues nadie se ha movido para acercar un servicio de cubetas que alivie la tremenda situación que padecen.

 A toda reclamación de intervención institucional se suele responder que el asunto es muy complejo para justificar la total inoperancia del sistema, y eso que los medios de comunicación alertan a diario sobre lo que allí acontece y que el Defensor del Pueblo Andaluz ha enviado diversos mensajes pidiendo la necesaria intervención humanitaria de las Administraciones.

 Se puede comprender que la vuelta a sus viviendas de origen sea algo complejo. Se puede entender que el conflicto que mantiene a clanes enfrentados sea bastante complejo de solucionar. Se puede aceptar que una solución alternativa de traslado a otras viviendas sea complicada en estos momentos. Incluso, si me apura, se puede valorar como complejo el tema de la escolarización de los menores, aunque esos tres meses que han estado sin colegio ha sido demasiado tiempo para que se pueda justificar. Pero lo que no se puede comprender, ni tiene pies ni cabeza en un Estado Social y de Derecho y en una CCAA del siglo XXI de un país desarrollado, es que estas familias y esos alrededor de cien niños y niñas estén prácticamente tirados en el campo sin ningún género de ayuda social ni humanitaria. Y eso que cuando ocurre una catástrofe en cualquier punto del planeta, por razones de lógica humanidad, la Junta de Andalucía, suele enviar ayuda directamente o a través de oenegés, como gesto solidario sin pensárselo dos veces.

 Lo que no se puede comprender es el tremendo autismo institucional en nuestro propio territorio con estas familias de etnia gitana que gozan de nuestra propia nacionalidad. En particular, y refiriéndome a la Junta de Andalucía, ese autismo de la Consejería Para la Igualdad y Bienestar Social, que debería estar en primera línea del sistema para facilitar recursos básicos de subsistencia a estas familias, o, en su caso, para conseguirlos a través de otros medios, en tanto en cuanto y, además, porque unos cien niños y niñas nacionales y andaluces, víctimas inocentes de toda la movida, están bajo graves condiciones de riesgo social y sanitario, bajo la protección de las leyes y el derecho a ser asistidos tal como dispone la ley 1/96 de Protección Jurídica del Menor de 15 de Enero en su artículo 17, y como recoge el articulado de la Ley Andaluza del Menor de 1998.

 Por todo ello, me dirijo en nombre de la asociación PRODENI, a la más alta instancia administrativa de Andalucía, pidiendo que, por humanidad y por derecho, ordene las medidas de apoyo social necesarias que correspondan a las competencias de la CCAA, para garantizar a esta población condiciones mínimas de subsistencia mientras dure el problema; y respecto a otras competencias (Ayuntamiento...) ordene las acciones a seguir para que igualmente se involucren.

 

  

AL ALCALDE DE SEVILLA

 

Estimado señor:

 Le escribo con relación al caso de las familias que habitan en condiciones lamentables en la zona de La Tablada junta al puente de San Juan de Aznalfarache.

 A sabiendas que la solución del problema que los llevó a tales circunstancias es un asunto complejo, sólo me remito a solicitarle atención básicamente humanitaria para las aproximadamente 42 familias y unos cien niños y niñas en medio del campo, bajo palos y plásticos, sin luz, agua, sufriendo las inclemencias del calor y sometidos a graves riesgos para su salud.

 Se sabe, por ejemplo, que el agua la tienen que ir a buscar por gasolineras, algunas de las cuales les cierran los accesos, teniendo que ir cada vez más lejos.

 Me he dirigido también al Presidente de la Junta de Andalucía para que se implique directamente y mueva de una vez los hilos que corresponda por razones humanitarias, al margen de la complejidad del problema de base.

 A usted le pido que el Ayuntamiento ponga en marcha acciones de corte socio-sanitario a la mayor urgencia posible, en primer lugar, con el servicio diario de agua y de limpieza, pero también estableciendo las ayudas precisas para una elemental habitabilidad mientras duren las gestiones que acaben con este conflicto. Bien sea directamente o también a través de entidades colaboradoras.

 No tiene ni pies ni cabeza que mientras esas familias y tantos niños como son  viven bajo el sol y bajo las estrellas en condiciones infrahumanas, el Ayuntamiento reparta bricks de agua por las calles del centro para que los viandantes y turistas se refresquen. Eso, sencillamente, clama al cielo.

 Por otro lado hay que recordar que su Ayuntamiento ha aprobado la Carta Municipal de los Derechos del Niño y ha sido declarado por UNICEF municipio amigo de la infancia, condiciones ambas, que además le obligan respecto a lo que aquí le estamos pidiendo.

 Estoy seguro que sabrá atender esta llamada.

 

 

 

AL DEFENSOR DEL PUEBLO ANDALUZ

 

Estimado Señor:

 Con relación a las aproximadamente 42 familias y 100 niños y niñas que habitan en condiciones inaceptables en el campo de la Tablada, junto al Puente de San Juan de Aznalfarache, hemos remitido escrito al Presidente de la Junta, al Alcalde de Sevilla y presentado una denuncia en la Fiscalía de Sevilla por dejadez institucional por el grave riesgo, en especial, de los niños y niñas.

 Sé por los medios de comunicación que la única voz institucional que está clamando porque se aporten medios básicos de apoyo a esas familias mientras aparece otra solución a su problema, es la de usted, a la cual nos unimos nosotros testimoniando el rechazo que nos produce semejante espectáculo de abandono de las Administraciones, que ahora palia Educación de la Junta con unas cuantas tardes de llevarse a los niños a un colegio después de haberlos dejado tirados desde finales de marzo, a lo que volverán dentro de unos días con las vacaciones escolares. 

Pero hace falta algo más, pues la situación ha llegado a un extremo de tremenda insostenibilidad y puede ocurrir cualquier desgracia. Así que paso a pedirle lo siguiente como medio de alcanzar una mayor eficacia de esa noble institución en el caso que nos ocupa.

 Que usted vaya y realice una rueda de prensa en la misma zona de la Tablada en medio de las familias y rodeado de los niños y niñas afectados.

 Ese gesto de queja social emitido por el Defensor del Pueblo Andaluz en el propio medio donde el escándalo que nos avergüenza se está produciendo, seguro que servirá para dar un traqueteo importante a los diversos responsables que a cuenta de la llamada complejidad del problema lo que hacen es "irse a tomar unas cañas" (coloquialmente hablando) mientras las criaturas viven bajo el sol y las estrellas sufriendo las lógicas inclemencias de la época y teniendo que ir a buscar el agua por las gasolineras, cada vez más lejos porque les están impidiendo los accesos.

 No es ninguna tontería. Se lo digo con toda responsabilidad, pues en una situación como ésta un gesto humanitario de ese calibre podría romper aguas a un parto de verdad con soluciones inmediatas.

 ¿Sabe usted como le recibirían las familias y los niños? ¿Sabe usted que es en esa institución en la única que confían?