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https://www.eldiario.es/economia/protestas-chalecos-amarillos-Francia-rechazando_0_895210751.html

 

ENTREVISTA: Robert Pollin, economista.

 

"Eliminar las emisiones de dióxido de carbono en 10 años no es viable"

"Invertir en eficiencia energética y energías renovables generará dos o tres veces más puestos de trabajo por una cantidad dada de gasto que invirtiendo la misma cantidad para mantener la actual infraestructura de combustibles fósiles"

"Un impuesto sobre el carbono puede ser diseñado de una manera que no perjudique los niveles de vida de las familias de clase media y clase baja, mientras que provee financiación crucial para respaldar las inversiones de energías limpias"

"El gobierno español no se compromete a planear un ataque total contra el desempleo masivo a través de expandir el gasto público hasta que se alcance algo parecido al empleo total"

"Tres características concretas del neoliberalismo: reducir los impuestos a los ricos, crear un ambiente político hostil para los sindicatos y oponerse a una cuantía digna para el salario mínimo"

Diana Gener
04/05/2019 

El escritor y economista estadounidense Robert Pollin.

El escritor y economista estadounidense Robert Pollin.

El reto que presenta el cambio climático empieza a ser tomado con más consideración en las agendas de los políticos estadounidenses. Gracias, en parte, a la popular resolución que la representante Alexandria Ocasio-Cortez y el senador Edward Markey introdujeron el pasado mes de febrero en el Congreso de los Estados Unidos: el Green New Deal, un plan para hacer una transición de los combustibles fósiles a las energías renovables en una década. Algunos de los candidatos presidenciales del Partido Demócrata y actuales senadores como Bernie Sanders, Elizabeth Warren y Kamala Harris han respaldado la propuesta que ha obligado a poner en la agenda política un tema controvertido, que el actual presidente Trump considera un fraude.

Cuando el Green New Deal no era aún tan popular, el escritor y economista estadounidense Robert Pollin (Washington, 1950) ya había escrito varios estudios para impulsar la economía verde. Catedrático de economía en la Universidad de Massachusetts Amherst y fundador y codirector del Instituto de Investigación de Economía Política de la misma universidad, Pollin fue uno de los pioneros en desarrollar programas prácticos para la implementación de las energías renovables. Pollin fue asesor del presidente Obama y ha sido el responsable de escribir el Green New Deal para los estados de Washington, Nueva York y Colorado.

Experto en macroeconomía, análisis de los mercados financieros y de las condiciones económicas de la clase trabajadora, cobró gran protagonismo cuando firmó, junto con el estudiante Thomas Herndon y el profesor de economía Michael Ash, el artículo Does High Public Debt Consistently Stifle Economic Growth? A Critique of Reinhart and Rogoff, donde revelaban numerosos errores y ponían en duda las propuestas de Carmen Reinhart y Kenneth Rogoff, profesores de Harvard, en su artículo Growth in a time of debt.

Pollin también ha desarrollado planes de transición a las energías limpias en otros países, como el que hizo para Podemos en 2015 y que es la base del Plan Horizonte Verde que el partido llevó en su programa para las elecciones del 28A. Conversamos vía email con Pollin sobre los retos de diseñar planes económicos para una transición a las renovables.

Ha desarrollado un Green New Deal para el estado de Nueva York. La ley, basada en este plan, fue bloqueada por el partido republicano en el Congreso. Actualmente, con las dos cámaras en manos demócratas hay posibilidades de que sea aprobada. ¿Puede explicar un poco el plan en que se basa esta ley? ¿Cuáles son los retos más importantes a la hora de desarrollar el Green New Deal para el estado de Nueva York?

Nuestro programa de inversión de energía para el estado de Nueva York tiene dos objetivos desde el punto de vista de reducir las emisiones de dióxido de carbono en el estado: alcanzar un 50% de reducción de emisiones para 2030 y lograr cero emisiones para 2050. El programa que desarrollamos para alcanzar estos objetivos está basado en expandir radicalmente las inversiones del estado en dos áreas. La primera: mejorando de manera radical los estándares de eficiencia energética en el stock de edificios de Nueva York, automóviles, el sistema de transporte público y el proceso de producción industrial; y la segunda: de manera igualmente radical expandiendo el suministro de las fuentes de energía renovables y limpias, principalmente eólica, solar y geotérmica. Estas dos áreas tendrán que suplantar completamente la existente y dominante infraestructura de combustibles fósiles.

Las inversiones en energías limpias serán una gran fuerza nueva de creación de puestos de trabajo para el estado. Reconocemos también que algunos trabajos serán eliminados en el sector de los combustibles fósiles. Hemos desarrollado un programa de Transición Justa para proveer a todos los trabajadores desplazados con nuevos trabajos asegurados, así como protección de sus pensiones y apoyo en términos de mantener sus niveles de ingresos, reentrenamiento y recolocación en nuevos puestos, tanto como sea necesario. También proponemos medidas para apoyar a las comunidades que dependen de manera importante de la industria de combustibles fósiles del estado.

¿Es más fácil desarrollar un plan de transición para el estado de Nueva York que es uno de los estados con menos contaminación, pero uno de los más altos en consumo de energía, que hacerlo para estados como Indiana o Ohio que se posicionan como dos de los estados con más contaminación de los Estados Unidos? Indiana tiene plantas que funcionan con carbón y quizás esto haría más difícil la transición de los puestos de trabajo. ¿Cómo sería una transición para ese tipo de estados?

El impacto de eliminar los combustibles fósiles como una fuente de energía varía según como de dependiente es cada estado de esa industria. Dicho esto, lo que hemos mostrado en nuestras investigaciones es que incluso en los estados que tienen mayor número de industrias de combustibles fósiles, los retos de construir un plan de transición son factibles. Por ejemplo, justo he terminado un nuevo estudio para el estado de Colorado. En ese estado tienen 34.000 personas actualmente empleadas en la industria de combustibles fósiles. Pero nosotros demostramos que, después de haber contado con las bajas por jubilación, el número de trabajadores que quedarían desplazados cuando el estado redujera sus emisiones por la mitad en 2030 serían solamente unos 700 trabajadores al año. El estado puede fácilmente proveer tanto un trabajo asegurado como unos generosos beneficios de transición a estos 700 trabajadores por año.

Los diferentes Green New Deal que has desarrollado solo contemplan la energía de combustibles fósiles, pero no hablan de otros gases de efecto invernadero como el metano o el nitrógeno que son, según algunos expertos, mucho más potentes como gases que atrapan el calor. ¿Por qué se habla tan poco sobre la transición de esos otros gases? Para algunos expertos, la agricultura animal es uno de los grandes retos climáticos del planeta. Ellos argumentan que el metano calienta el planeta más rápido y que las emisiones de las granjas no se contabilizan como se debería hacer y que esta es la razón por la cual no aparecen en los datos oficiales. ¿Qué piensa sobre eso?

Los gases de efecto invernadero de la agricultura animal por supuesto que son importantes. También, el escape de gas metano que resulta del fracking para gas natural es altamente potente. Dicho eso, según las fuentes básicas como el Banco Mundial, las emisiones de quemar carbón, petróleo y gas natural para generar energía son las responsables del 70% de todos los gases de efecto invernadero. Por consiguiente, eliminar la energía de combustibles fósiles como una fuente de energía tiene que ser la prioridad más importante para un efectivo programa de estabilización del clima.

“Reduce las emisiones un 5% o te cerramos la empresa”

El plan para el estado de Washington, que no fue aprobado, incluía un impuesto sobre el carbono. Según el plan hubiera recaudado 900 millones de dólares por año. Sin embargo, la propuesta fue derrotada en la votación de noviembre de 2018 después de la fuerte presión por parte de la industria del petróleo. ¿Qué piensa sobre el lobbying que hicieron la gran industria a la propuesta? También es cierto que algunos ambientalistas no están de acuerdo con un impuesto sobre el carbono y creen que es una solución falsa. ¿Cree que un impuesto de ese tipo podría ser contraproducente?

Según mi punto de vista, un impuesto sobre el carbono es una importante medida entre muchas otras que son cruciales para poner en marcha un proyecto serio de estabilización del clima. El impuesto sobre el carbono consigue dos cosas: primero, aumenta los precios de los combustibles fósiles de forma relativa al gasto en eficiencia energética; y segundo, genera ganancias que pueden ser labradas de nuevo en invertir en eficiencia y energías renovables. El beneficio se puede usar también para reembolsar a las familias de clase media y clase baja que verían una subida de los costos de la energía a causa del impuesto sobre el carbono. De esa manera, el impuesto puede ser diseñado de una manera que no perjudique los niveles de vida de las familias de clase media y clase baja, mientras que provee financiación crucial para respaldar las inversiones de energías limpias.

Aun así, la gente generalmente odia los nuevos impuestos. Las protestas de los chalecos amarillos en Francia son, en gran medida, la gente rechazando un impuesto sobre el carbono. En el estado de Washington, las compañías de petróleo gastaron 30 millones de dólares para derrotar el programa del Green New Deal, enfocándose en el tema del impuesto. Así que tenemos que pensar en cómo podemos desarrollar un Green New Deal que pueda ser tan efectivo y justo como astuto a nivel político. Tenemos que pensar en el impuesto de carbono dentro de este contexto. Una alternativa seria establecer un límite rígido de emisiones de carbono –eso es, decirles a las empresas eléctricas: “reduce tus emisiones un 5% por año, cada año, o te cerramos la empresa”. De la misma manera, insistir en que, en 20 años, todos los vehículos en las carreteras sean limpios de emisiones. Creerlo y hacerlo de verdad.

¿Cuál es su opinión sobre la resolución del Green New Deal que la representante Alexandria Ocasio-Cortez llevo al Congreso de EEUU?

Ciertamente, doy la bienvenida al espíritu de la resolución de la representante Ocasio-Cortez, que fue patrocinada en el Senado por el senador Edward Markey. Al mismo tiempo, tengo dos grandes críticas a la resolución. La primera es que está cargada con otras propuestas de políticas que son muy válidas por ellas mismas, pero que corresponden a iniciativas separadas. Diseñar políticas efectivas para combatir el cambio climático es un gran reto en sí mismo,  deberíamos lidiar con la atención sanitaria y los salarios mínimos en otra resolución. Mi segunda crítica es la idea de eliminar las emisiones de dióxido de carbono en 10 años. Simplemente, no es viable. Según el estudio más reciente del Panel Intergubernamental del Cambio Climático (IPCC), necesitamos enfocarnos en reducir las emisiones un 50% en 2030 y eliminarlas por completo en 2050 –básicamente el programa para el estado de Nueva York.  En cualquier caso, transformar totalmente el sistema de energía global en 10 años es imposible, tanto técnicamente como políticamente. Lograr cero emisiones en 30 años ya es por sí mismo un enorme reto. Nos tenemos que enfocar en alcanzar esto de manera exitosa.

Un 14% de desempleo en España es un desastre

Trabajó con Podemos en España para realizar un plan de transición a las energías limpias. ¿Cuáles son los retos más importantes para la economía española a la hora de hacer esta transición? Según tu opinión, ¿cree que el país se ha recuperado de la crisis financiera de 2008? ¿Podría ser la transición a las energías limpias una manera de sacar a España de la crisis?

La economía española está desde luego mejor ahora que en el momento de apogeo de la crisis. Por ejemplo, la tasa de desempleo está alrededor del 14% en comparación con el 26% de 2013. Un 14% de desempleo es mucho mejor que un 26% pero aun así es básicamente un desastre. El desempleo de la gente joven es todavía peor, un 32%. Hay muchas razones por las cuales el desempleo se mantiene tan alto en España. Pero la más importante es que el gobierno no se compromete a planear un ataque total contra el desempleo masivo a través de expandir el gasto público hasta que se alcance algo parecido al empleo total.

Me doy cuenta de que gran parte del problema aquí son las normas bajo las que España opera como parte de la Eurozona. Definitivamente, un Green New Deal para España podría ayudar mucho al país des del punto de vista de la creación de empleo. Según nuestro estudio de 2015 que hicimos para Podemos, creo que lo que podríamos esperar de la creación de empleo construyendo una economía de energías limpias en España sería de alrededor a los 500.000 puestos de trabajo por año. Esto ayudaría a reducir el desempleo, pero tampoco solucionaría en problema en sí mismo. Más bien reduciría la tasa de desempleo en un 2%, digamos que del 14% pasaríamos a un 12%.

Sostiene que la transición a una economía verde no tiene que significar la pérdida de puestos de trabajo. Pero, ¿qué tipo de puestos de trabajo se generarían en la economía verde? ¿Cómo aseguraría que estos trabajos fueran trabajos pagados al menos con un salario mínimo que permitiera vivir a la gente? ¿Es posible hacer esa transición sin aumentar impuestos?

Invertir en la economía verde generaría empleos, así como invertir en cualquier cosa crea puestos de trabajo. El tema es que invertir en eficiencia energética y energías renovables generará dos o tres veces más puestos de trabajo por una cantidad dada de gasto que invirtiendo la misma cantidad para mantener la actual infraestructura de combustibles fósiles. Necesitamos otras políticas que aseguren que estos trabajos son remunerados con un salario digno. Esto incluye leyes fuertes que protejan los sueldos y condiciones de negociación justas para los sindicatos.

En su artículo Decrecimiento frente a un Green New Deal expones: “Al mismo tiempo, la industria global de los combustibles fósiles necesita contraerse de forma masiva, es decir, ‘decrecer’ sin tregua durante los próximos cuarenta o cincuenta años hasta que prácticamente se cierre. En mi opinión, abordar estos asuntos en términos de sus aspectos específicos es más constructivo para abordar el cambio climático que presentar generalidades generales sobre la naturaleza del crecimiento económico, positivo o negativo.” ¿Cuál es su crítica al movimiento del Decrecimiento?

Estoy de acuerdo con las principales preocupaciones del movimiento para el Decrecimiento –crecer bajo el capitalismo neoliberal es sumamente injusto y está destruyendo el medioambiente—. Pero estar de acuerdo con estos temas no significa que decrecer o contraer la economía sea la solución al cambio climático. No lo es. Por ejemplo, si decimos que vamos a reducir el PIB un 10%, esto representaría la contracción de la actividad económica global que es cuatro veces más de lo que ocurrió durante la Grande Recesión del 2007-2009. Al mismo tiempo, un 10% de contracción del PIB, en sí mismo, reduciría las emisiones exactamente un 10%, no más. Tenemos que eliminar las emisiones. La manera de hacerlo es aumentando enormemente la infraestructura de energías limpias mientras a la vez eliminamos —decreciendo hasta cero— el sistema de combustibles fósiles.

Teoría Económica Moderna

Últimamente se está hablando mucho de la Teoría Monetaria Moderna, liderada por la catedrática de la Universidad de Stony Brook Stephanie Kelton. Ella sostiene que los déficits no importan tanto como se había pensado hasta el momento y que un programa de trabajo federal garantizado permitiría combatir la inflación. ¿Qué piensa de esta teoría? ¿Podría ser una manera de financiar la transición a una energía limpia y una solución a la desigualdad económica creciente?

La Teoría Monetaria Moderna está basada, en parte, en un conjunto de ideas con las que estoy totalmente de acuerdo. Primero, el gobierno debería comprometerse al pleno empleo, y usar las herramientas de la política monetaria y la política fiscal para sostenerlo. También estoy de acuerdo en que los gobiernos pueden comprar sus propios bonos –lo que se llama “monetización de la deuda”. El problema que tengo con la Teoría Monetaria Moderna es que toma estas preposiciones al extremo –es decir, hasta el punto que una buena idea se convierte en mala o incluso peligrosa. No acepto que los gobiernos tengan capacidad ilimitada para financiar proyectos públicos sin aumentar los impuestos. Hacer esto puede imposibilitar una correcta gestión de la economía. Por ejemplo, un país que sigue esta agenda pierde todo el control sobre su tipo de cambio. Además, tenemos que aumentar impuestos a Wall Street, por ejemplo, así como sacar dinero, digamos, del presupuesto militar para financiar el Green New Deal.

En los Estados Unidos el desempleo es bajo, pero los sueldos siguen estancados mientras que la productividad de los trabajadores ha subido mucho. ¿Por qué está pasando esto y cuál es la solución?

La respuesta general es que los trabajadores tienen un poder de negociación débil, incluso con bajo desempleo. Esto pasa porque nuestras leyes laborales son débiles y la fuerza de los sindicatos se ha erosionado con el tiempo.

El escritor y economista estadounidense Robert Pollin.

El escritor y economista estadounidense Robert Pollin.

¿Por qué la desigualdad se ha disparado tanto en los últimos años?

Si tengo que resumirlo en una palabra esta sería “neoliberalismo”. El neoliberalismo es la variante del capitalismo en que predominan los intereses de los ricos y de las grandes corporaciones tanto a nivel de negocios como de creación de políticas en el gobierno. Tres características concretas del neoliberalismo: reducir los impuestos a los ricos, crear un ambiente político hostil para los sindicatos y oponerse a una cuantía digna para el salario mínimo.

Es cierto que la globalización le ha dado al capital más poder de negociación en relación con el trabajo, ya que el capital puede presentar amenazas creíbles para reubicarse en economías con salarios más bajos si los trabajadores tratan de negociar subidas de sueldo o las comunidades intentan aumentar los impuestos. Pero la globalización significa que las políticas igualitarias deben diseñarse de manera más efectiva en reconocimiento de las fuerzas de la globalización. Pero estas iniciativas políticas no han ocurrido en general, ya que tanto los demócratas como los republicanos han estado dominados por fuerzas pro neoliberales, al menos desde que Bill Clinton fue presidente.

¿Crees que hay una nueva ola de demócratas, como por ejemplo Alexandria Ocasio-Cortez, que están marcando un camino diferente al de la era de Clinton y Obama?

Creo que la persona que tiene más crédito para empujar a los demócratas lejos del neoliberalismo es Bernie Sanders, no Ocasio-Cortez. Ella está haciendo un buen trabajo reforzando la tendencia que Sanders inició tan efectivamente, incluso en su campaña presidencial de 2016. Actualmente, hay otros que están ganando prominencia entre los demócratas como la representante Parmila Jayapal y el senador Sherrod Brown. Ocasio-Cortez lo está haciendo muy bien. Pero no creo que sea útil sostenerla como la principal abanderada del movimiento de izquierda dentro del Partido Demócrata. Hacer eso es involucrarse en el tipo de cultura de celebridades y fetichismo en el que los medios de comunicación principales quieren encerrarnos.

Donald Trump niega el cambio climático e hizo campaña con la idea de que la lucha contra el cambio climático significaba perder puestos de trabajo. ¿Cómo pueden los demócratas convencer a los trabajadores que esta transición no se traducirá a la incertidumbre de la que habla Donald Trump?

Mis compañeros de trabajo y yo hemos pasado mucho tiempo demostrando como las políticas de una Transición Justa, de las que he hablado antes, pueden funcionar bien, asegurándonos que los trabajadores que están vinculados actualmente con la industria de los combustibles fósiles no tengan que sufrir por la necesidad de eliminar esta industria. Los demócratas pueden convencer a los trabajadores de que esto puede funcionar, primero, poniendo la Transición Justa como un tema absolutamente prioritario en el Green New Deal. No lo han hecho todavía.

El Panel intergubernamental del Cambio Climático emitió un informe el año pasado donde decía que si no se tomaba acción en reducir las emisiones de gases de efecto invernadero el planeta se calentaría un grado y medio por encima de la era pre industrial en 2040. ¿Por qué es tan difícil poner en practica políticas para reducir los riesgos de los que los científicos vienen alertándonos desde hace tiempo?

La mayor y única dificultad es que hay grandes corporaciones privadas y empresas cotizadas en todo el mundo que ganan mucho dinero vendiendo energía de combustibles fósiles. No quieren perder sus ganancias. Es así de simple. Además, es verdad que una transformación total del sistema de energía global es un proyecto complejo y enorme. Por eso he dicho antes que no puede hacerse en solo diez años.

¿De dónde procederán los materiales para nuestra futura energía limpia? Por ejemplo: baterías, molinos de viento, paneles solares, etc. Necesitamos extraer minerales para construir estos materiales y más extracción significa más contaminación y también conflictos en el Sur del planeta. ¿Podemos hacer esto sin explotar los recursos de otros países?

Por supuesto, necesitamos una amplia gama de materiales para construir un sistema de energía limpio. Pero desde el punto de vista de la demanda de energía por sí misma, cuando substituimos los combustibles fósiles por renovables, no producimos emisiones al construir un sistema de energía renovable global. El requerimiento de extracción es un problema, pero no es un problema de primer orden, desde mi punto de vista, siempre y cuando podamos eliminar las emisiones de gases de efecto invernadero, y nos involucramos de otra manera en la actividad de extracción minera de forma que sea menos disruptiva ambientalmente.

Según la Agencia Internacional de Energía Renovable, Europa y China tienen un numero más alto de trabajadores empleados en el sector de las energías renovables. China tiene 3.8 millones de personas y Europa 1.2 millones mientras que en los Estados Unidos solo hay 786.000 trabajadores en ese sector. ¿Crees que los Estados Unidos está quedándose atrás en la transición a una economía de energía limpia?

Parte del motivo por el que los números son más grandes en China y en Europa es porque tanto China como Europa tienen más habitantes y una fuerza laboral más grande. No nos debería sorprender que tengan a más gente empleada en el sector de las renovables. Dicho esto, tanto China como Europa están más comprometidas en hacer avanzar una economía de energía limpia de lo que los Estados Unidos lo está ahora. En efecto, bajo Trump, el compromiso del gobierno federal es de oponerse al desarrollo de la industria de la energía limpia. Este es la enorme barrera para progresar que tenemos que superar tan pronto como sea posible y con todos los medios a nuestra disposición. En este momento, nosotros, en los Estados Unidos, tenemos que lograr grandes avances a nivel estatal y municipal, ya que no iremos a ninguna parte a nivel federal.