PRODENI

Ir a la Página principal

El Confidencial

https://www.elconfidencial.com/tecnologia/2019-11-08/greta-thunberg-aviones-co2-medio-ambiente_2317932/

 

Greta Thunberg tiene razón: por qué los aviones causan 16.000 muertes al año

Un estudio del MIT alerta de que los vuelos provocan un impacto mayor sobre la contaminación del aire que sobre el cambio climático a pesar de que habitualmente sólo se habla de lo segundo

Foto: (EFE)

(EFE)

Autor

08/11/2019

En medio de la polémica por si el Gobierno español debe apoyar o no el viaje de la activista adolescente Greta Thunberg a la cumbre del clima COP25 que se celebrará en Madrid en diciembre, un nuevo argumento parece respaldar el rechazo de la joven a los viajes en avión. Este medio de transporte no sólo contribuye a aumentar las emisiones, sino que además empeora la calidad del aire en el planeta hasta tal punto que podría estar causando unas 16.000 muertes al año.

Estos son los cálculos que acaba de presentar el Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT) en un artículo publicado en la revista científica Environmental Research Letters. Los investigadores han cuantificado el impacto que tiene la aviación sobre la contaminación del aire, desglosando los datos ​​por tipo de emisión, altitud y ubicación

Generalmente, sólo se abordan los vuelos como un problema desde el punto de vista de las emisiones que generan, sobre todo teniendo en cuenta el gran incremento de esta actividad en las últimas décadas. Sin embargo, por medio de este análisis el MIT calcula ahora que causa el doble de daño en la calidad del aire que en el clima.

En concreto, la investigación señala que por cada unidad de combustible quemado los impactos de la calidad del aire serían entre 1,7 y 4,4 veces más altos que los que provocan sobre el clima. En las industrias terrestres, como la producción de energía eléctrica, el control de las emisiones de combustión y el acceso a combustibles más limpios está muy extendido, así que esto no sucede. El daño que provocan al clima y sus consecuencias sobre la contaminación atmosférica (y por lo tanto, sobre la salud) estarían más equilibrados y tendrían un coste social similar.

"Cuando se considera el vuelo completo, incluyendo el despegue, el viaje y el aterrizaje, las emisiones de los aviones son responsables anualmente de alrededor de 16.000 fallecimientos prematuros al año”, comenta Sebastian Eastham, investigador del Laboratorio de Aviación y Medio Ambiente del Departamento de Aeronáutica y Astronáutica del MIT y líder del estudio, en una nota de prensa de la editorial que publica su trabajo.

“Es poco si lo comparamos con otros sectores, alrededor del 0,4% del total de las muertes atribuidas a la degradación global de la calidad del aire, pero a menudo se pasa por alto en el análisis de las políticas”, añade.

El reto tecnológico: qué emisiones eliminar

Desde hace tiempo la industria de la aviación se plantea cómo reducir su impacto en el medio ambiente a través de mejoras tecnológicas, por ejemplo, en la eficiencia de los combustibles o en la posibilidad de desarrollar otros que sean más sostenibles. También se plantean regulaciones en el mercado o normas más estrictas con las emisiones.

Sin embargo, ahora esta investigación introduce un nuevo reto que el sector debería tener en cuenta: reducir un tipo de emisión puede tener el coste de aumentar otro. Por ejemplo, se podrían disminuir las emisiones de los óxidos de nitrógeno (NOx, término que engloba a dos gases de nitrógeno diferentes, el óxido nítrico o NO y el dióxido de nitrógeno o NO2) diseñando motores con temperaturas de combustión más bajas. Sin embargo, esto provocaría una pérdida en la eficiencia termodinámica que obligaría a quemar más combustible, lo que significa más CO2.

Por eso, el estudio del MIT trata de cuantificar el problema y ofrecer una solución rápida a los que tienen que enfrentarse a este dilema y tomar decisiones. "Hemos desarrollado un conjunto de métricas para comparar los impactos climáticos y de calidad del aire de las emisiones de la aviación en todas las etapas de los vuelos, mediante la estimación de los costes sociales por unidad de contaminante emitido. Estas métricas se desglosan por cada fase del vuelo y por la región geográfica donde se produce la emisión”, señala el investigador.

Tres componentes clave

"Nuestros resultados muestran que tres componentes son los responsables del 97% de los daños que provoca el consumo de combustible de un avión: los impactos sobre la calidad del aire de los NOx en un 58%; los impactos climáticos de CO2 en un 25%; y los impactos climáticos de las estelas en un 14%”, destaca Eastham.

Además “es importante tener en cuenta que la gran mayoría de los impactos de los NOx en la calidad del aire se deben a las emisiones en vuelo, un 86%”, mucho más que durante el aterrizaje y el despegue. Por lo tanto, las emisiones de los NOx en vuelo, las emisiones de CO2 y las estelas de vapor deberían ser “los objetivos principales para futuras estrategias de reducción de los impactos atmosféricos de las emisiones de la aviación”.

En ese sentido, “es probable que las medidas destinadas a reducir las emisiones de CO2 y las estelas tengan el mayor beneficio climático neto. En contraste, encontramos que el 94% de los impactos en la calidad del aire tienen que ver con los NOx. Esto sugiere que las medidas dirigidas a reducir las emisiones de los NOx durante el vuelo podrían generar los mayores beneficios netos, incluso si causan una pequeña disminución en la eficiencia del combustible”.

A partir de ahí, la investigación también realiza un complejo análisis de cara al futuro en función de diferentes escenarios. Teniendo en cuenta el crecimiento anual que experimenta el transporte en avión, los científicos plantean varias posibilidades para avanzar. Así, consideran la posibilidad de que el tráfico aéreo siga incrementándose, pero que también aumente la eficiencia de los combustibles y se puedan reducir las emisiones más perjudiciales para la calidad del aire. También plantean la posibilidad de que el diseño de nuevos motores pueda reducir esas emisiones de NOx.