PRODENI

Ir a la Página principal

 

Málaga Hoy

Los centros de salud destapan un posible maltrato infantil cada tres días

Los casos de menores son casi el 20% de las sospechas de malos tratos totales notificadas al juez El agresor en casi la mitad de las situaciones es la persona que debería protegerles

Leonor García Málaga | Actualizado 04.05.2014
 

Los centros de salud no solo prescriben fármacos, hacen curas e inmunizan contra el sarampión. También vacunan contra el maltrato. Las víctimas pueden ser bebés de meses o ancianos nonagenarios. Ante cualquier sospecha de malos tratos, los profesionales emiten el correspondiente parte judicial. Es una labor más silenciosa y desconocida, pero que el año pasado solo en el Distrito Málaga-Valle del Guadalhorce sacó a la luz 723 posibles casos de maltrato. En esta cifra se incluyen todas las situaciones, desde los malos tratos a ancianos, pasando por la violencia de género hasta las agresiones de los hijos hacia sus padres.

Pero sobre todas las estadísticas llama la atención un dato: el 18,5% del total de los 723 partes judiciales notificados el año pasado por el Distrito fueron casos sospechosos de ser maltrato infantil en los que las víctimas eran menores de 18 años. Exactamente fueron 135 partes. Los técnicos aclaran varios aspectos. Primero, que siempre son "sospechas de maltrato", no malos tratos ya que esa calificación debe ser confirmada por un juzgado. Segundo, que por lo general los casos detectados en los centros de salud no suelen ser muy graves porque estos llegan directamente a los hospitales.

Hay otro matiz en el maltrato infantil que resulta paradójico. En casi la mitad de los casos -65 (el 48%) de las 135 sospechas notificadas al juez el año pasado por el Distrito-, la supuesta agresión procedía de la persona que en teoría debía proteger al menor. Es por eso -por su situación de riesgo- que ante esas situaciones, los profesionales de los centros de salud, además de hacer el parte judicial, ponen en marcha un engranaje de cara a la protección del menor.

En casi la cuarta parte de los casos -32 de los 135 (el 24%)-, el maltrato procede de sus compañeros de colegio o instituto, lo que se conoce como bullying.

Al igual que en otros tipos de malos tratos, también en el infantil es la mujer la principal víctima. Por ejemplo, según los datos del Distrito -que congrega a más de una treintena de centros de salud de Málaga capital, Rincón de la Victoria, Alhaurín el Grande, Álora y Alhaurín de la Torre- de los 135 partes remitidos a un juzgado, en 80 (el 59%) la víctima era una chica, mientras que en los 55 restantes (41%) eran varones.

Los posibles casos de maltrato infantil llaman la atención porque es un tema menos difundido. Pero el grueso de partes judiciales -el 59%-, se refieren a violencia de género. Es decir, malos tratos hacia la mujer por su pareja o ex pareja. Exactamente, el Distrito Sanitario Málaga-Valle del Guadalhorce notificó el año pasado 423 sospechas de este maltrato. Alicia Maldonado, directora de la Unidad de Prevención y Promoción de la Salud del Distrito, apunta que la experiencia de los profesionales refleja que la violencia de género afecta a mujeres de todo tipo de condición económica, social y cultural. "En riesgo estamos todas", afirma. Incluso, en todos los tramos de edad. De los 423 posibles casos de violencia de género detectados por el Distrito el año pasado, nueve fueron de mujeres menores de 18 años y siete de mayores de 65.

Patricia Fuentes, psicóloga especialista en promoción de la salud del Distrito, explica que a diferencia del trabajo con menores en el que las instituciones ponen en marcha de oficio el engranaje de protección, con las mujeres a veces los profesionales sanitarios "sienten más impotencia porque son ellas las que tienen que tomar la decisión de salir" de la violencia de género. A modo de conclusión, Maldonado explica la razón por la que los centros de salud actúan frente a estas situaciones. "El maltrato es un problema de salud pública porque causa sufrimiento, malestar y enfermedad". Y añade que los profesionales de atención primaria tienen un lugar "privilegiado" para detectarlo.