Público
Una mujer denuncia el robo de cinco de sus hermanos cuando el padre era
militante comunista
Carmen Atienza tiene serias
sospechas de que cinco de sus hermanos pudieron ser robados en la Maternidad
Municipal de La Palmera (Sevilla) engañando a la familia con su supuesta muerte.
Las contradicciones en la documentación hallada son graves y constantes.
02/11/2016

Carmen Atienza ha presentado un escrito a la Fiscalía Provincial de Sevilla en
el que denuncia el presunto robo de hasta cinco de sus hermanos siendo aún
bebés, entre 1965 y 1972.
SEVILLA.- Es un caso
absolutamente excepcional en España. Hasta ahora las familias afectadas por
el robo de bebés durante medio siglo en nuestro país habían denunciado la
desaparición de uno o dos miembros de su familia a lo sumo, supuestamente
muertos al nacer. Ahora Carmen
Atienza ha presentado un
escrito a la Fiscalía Provincial de Sevilla en el que denuncia el presunto
robo de hasta cinco de sus hermanos siendo
aún bebés, entre 1965 y 1972. Carmen sospecha que se ensañaron especialmente
con su familia porque, además de los tradicionales factores de
vulnerabilidad, como la extracción humilde y progenitores jóvenes, se añadía
el hecho de que su padre era entonces militante
comunista en la clandestinidad, lo que les aumentaba su debilidad ante
las autoridades del régimen fascista de la época.
En su denuncia Carmen solicita al Juzgado que se expida oficio al Cementerio
Municipal de Sevilla “para la comprobación de la posible inhumación
de mis hermanos e
identificación de los enterramientos y posible exhumación”, además de otro
oficio al Servicio Andaluz de Salud “para que aporte la historia
clínica completa y los datos
personales, apellidos y direcciones de los médicos, enfermeras, matronas y
cualquier otra persona relacionada con cuatro partos” y con “la
estancia hospitalaria de mi madre”, Feliciana
Cardoso.
Los indicios de que sus
hermanos pudieron ser robados, engañando a la familia con su supuesta
muerte, provienen de las grandes
contradicciones halladas en la documentación que
hasta ahora ha obtenido de los partos. De confirmarse esta hipótesis, se
produciría un auténtico vuelco en la investigación de las tramas de
desaparición de recién nacidos en nuestro país, no sólo por el abultado
número, cinco en una misma familia, sino porque este ensañamiento podría
provenir de un factor político, como era la militancia de Juan
Atienza en el Partido
Comunista de España (PCE) en la clandestinidad.

Juan
Atienza
Hasta ahora se creía que
la retirada forzosa de menores a las familias republicanas, como medida de
represión política, y al amparo de la legislación de 1940 y 1941, se había
circunscrito a la primera década y media de la dictadura de Franco, para
después convertirse en una gran plataforma de suministro de recién nacidos a
familias de “intachable
moral católica” que no podían
tener hijos, para así “corregir los renglones torcidos de Dios”, además de
suponer un negocio para algunos de los implicados. Sin embargo, el caso de
Carmen podría revelar que, más allá de acreditar la idoneidad de la familia
adoptiva desde la perspectiva moral ultracatólica, el
aparato ideológico neofascista de
esta trama delictiva pudo mantenerse durante toda la trayectoria de la
misma, hasta bien entrada la democracia, aunque de forma más subrepticia.
En principio, Carmen revela en su denuncia que su madre siempre dio a luz en
la Maternidad Municipal de La Palmera, pero el Archivo de la Diputación dice
en cambio que todos ellos fallecieron en el Hospital de las Cinco Llagas,
actual sede del Parlamento andaluz y centro neurálgico en la época del robo
de bebés en la capital sevillana, hasta el punto que algunos afectados lo
califican como la “cámara
de los horrores”. Siempre se
cita la misma sala de ese hospital, la de Nuestra Señora del Rosario. Además
de diferir el lugar, no coinciden las fechas de los fallecimientos en los
diversos documentos oficiales, ni tampoco la causa de la muerte.
Su hermana Ana
Atienza Cardoso nació el 29
de diciembre de 1965 y el certificado médico de defunción afirma que murió
el 22 de febrero de 1966 debido a una inflamación pulmonar aguda. El Archivo
de Diputación dice que fue un día antes y en el Cinco Llagas, y el Registro
Civil que en la Maternidad de La Palmera y once días después.
Su hermano Juan nació el 18 de marzo de 1967 y según el certificado médico
falleció tres meses después, el 14 de julio de 1967, debido a una mastoiditis.
Y nuevamente se da un gran baile de cifras, puesto que el Archivo de
Diputación dice que murió el 28 de junio y un acta hospitalaria a su vez que
el 13 de julio y debido a una gastroenteritis.
A su madre le dijeron a su vez que fue por meningitis.
Carmen porta su fotografía con tres meses de edad en la mayor parte de las
manifestaciones a las que asiste.

Feliciana Cardoso y Juan Atienza
Al año siguiente, el 6 de diciembre de 1968, su madre dio a luz a dos
mellizas. la primera de nombre también Carmen y la segunda Juana. De nuevo
difieren las fechas, puesto que respecto a Carmen los documentos aseguran
que falleció a los 23 días y de Juana que a los 17 días. Sin embargo para
las dos la causa de la muerte es la misma: “prematuridad
sepsis”, según el certificado médico. Prematuridad a secas según el
Hospital de las Cinco Llagas, donde en realidad no nacieron, puesto que,
como todos los demás, vinieron al mundo en la Maternidad de La Palmera. En
todo los casos se encargó del funeral el Cinco
Llagas, algo también irregular puesto que poseían póliza de decesos en
una compañía de seguros privada.
Del quinto hermano, de 1972, es del que curiosamente menos datos ha
obtenido, ya que el Registro Civil no le aportada nada sin dar la fecha
exacta del nacimiento, razón por la que no se introdujo en la denuncia
inicial a la Fiscalía. No obstante, en su posterior comparecencia ante la
Policía, Carmen Atencia se ratificó en la posible
sustracción de este quinto hermano apoyándose en el testimonio de su madre y
en una tarjeta de identidad como mujer embarazada fechada en septiembre de
1972 y expedida por el Ayuntamiento de Sevilla.
En definitiva, de
los ocho bebés que tuvo el matrimonio sólo habrían sobrevivido tres. Feliciana
Cardoso y Juan Atienza se casaron en 1963 en Sevilla, aunque ambos provenían
de sendos pueblos serranos. Ella de Santa Olalla de Cala (Huelva),
trasladándose a la capital andaluza para servir
como interna en casa de una
familia francesa. Él de Prado del Rey (Cádiz), habiendo ejercido como
albañil, conductor y repartidor de aceite en Canarias, entre otros oficios.
Vivían en un patio de vecinos del barrio de Su Eminencia, donde Juan acudía
también a reuniones clandestinas del PCE en un garaje. Él falleció
rematuramente, debido a una afección pulmonar, en 1978, y ella en 1995.
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